martes, 12 de julio de 2011

Jesús no era hippie ;)

Hace 40 años, el hippismo se levantó en el comienzo de la decadencia de la sociedad capitalista e imperialista norteamericana, a mucha gente le parecía cool que hablaran del amor, de la paz, de los derechos de la mujer, que fumaran yerba y se inyecten LSD con fines entre místicos y sexuales. Bacán que hayan cambios.
Hoy, los hijos de Dios hablan del amor de Dios, también de su ira, sanan enfermos, resucitan muertos, restauran hogares y vidas en el nombre de Jesús, denuncian el homosexualismo y el pecado ( sí, el pecado, palabra odiada y casi innombrable porque no es "cool" en los tiempos postmodernos).
El hippismo murió junto con Timothy Leary, Janis Joplin, y las miles de neuronas de miles de personas que también se murieron desperdiciando sus talentos, creatividad y muchas veces buenas intenciones.
Cristo es mas que buenas intenciones pues. Es PODER para cambiar vidas. Es más que amor, paz y la sobredimensionada "igualdad". Cristo es vida eterna, un concepto que en la cultura actual se ha perdido por la necedad que ha enceguecido las mentes que originalmente estuvieron destinadas a creer.
Cristo está vivo y SIEMPRE lo estará. Además, siempre estaremos los anticool que creemos en El, y quizás nos pongamos de "moda" en algún momento, pero eso a nosotros, qué nos importa. Ja.
Te dejo un tip. No trates de entender a Cristo. Primero cree en El, y sólo entonces lo entenderás. Ilógico no? Sí pues, Cristo es demasiado cool (o loco) para este mundo...Peace&Love para tí. :)



jueves, 30 de junio de 2011

Sufre cristiano, sufre...?

A los creyentes tantas veces se nos ha dicho que debemos ir a la cruz y crucificar a nuestro hombre viejo. Otras veces hemos entendido que llevar nuestra cruz significa llevar una vida de dolor, de negaciones, de cargas, de insultos.

Dejame decirte algo en esta breve nota: Tu hombre viejo ( el verdadero, el hombre interior, tu espíritu humano), tu vieja naturaleza, ya está crucificada y bien muerta. Si esa vieja naturaleza no hubiera muerto, no podrías haber nacido espiritualmente de nuevo. Si no hubieras nacido de nuevo, no serías un hijo de Dios.

Te dirás : pero aun "se me sale la carne a veces"

La respuesta es sí. Pero no confundas a la carnalidad o inmadurez espiritual con la naturaleza pecaminosa y de muerte que Jesús pagó por tí librandote de ella. No confundas el hecho que aun no hayas renovado tu mente conforme a la palabra de Dios con que seas un pecador. Quiero que entiendas que hay una diferencia bíblica entre "el pecado", como naturaleza humana, y "los pecados", los actos.

Antes de hacer a Jesucristo tu Señor, tu estabas muerto espiritualmente. La muerte significa estar separado de Dios. Cuando decidiste aceptarlo y recibirlo, moriste a ser tu propio dueño, a ser tu propio señor y Jesucristo te entregó SU vida. Allí se produjo un suceso espiritual sin precedentes: de estar muerto, pasaste a estar vivo, pero no en ti, sino en EL.



Eso fue lo que Jesús logró al ir a la cruz a morir, y al resucitar. El literalmente "mató a la muerte", y nos incluyó a todos los que creemos en El, en esa muerte,y claro, también su resurreción. Pablo dijo "con Cristo estoy juntamente crucificado". Esto no es una figura poética, sino una realidad que le fue revelada por el Espíritu Santo. Cada creyente nacido de nuevo, estuvo en esa cruz hace 2000 años. Quizás tu no lo veas así, pero Dios lo ve así, por que Dios te ve EN Cristo y no fuera de El.

Dejemos de mirar a la cruz como la parte más triste de la pelicula de semana santa. La cruz es victoria. Jesús no lo hizo por obligación, lo hizo por amor. Aun cuando su cuerpo sufría, su hombre interior, su espíritu sabía lo que lograría con esa muerte.

Cuando dijo "todo está consumado", no me lo imagino, diciendolo con pena como en algunas películas. Veo esa frase como un grito de victoria que remeció los cielos y la tierra! un: "Está hecho! aquello para lo que vine está hecho!!!"

Los días que estuvo ausente de su cuerpo, el no sólo pagó el pecado, sino que venció a la muerte y le fue dado un nombre por sobre todo nombre. El Jesús que resucitó no es el mismo Jesús que predicaba en Galilea. Es el Jesús glorificado, lleno de poder y de gloria y que hoy está a la diestra del Padre, encabezando a su iglesia. Al que sólo después de su resurrección le fue dada TODA autoridad en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra.

Cuando el apostol Pablo dijo que predicaba a Cristo crucificado, no estaba hablando de llevar una vida de cargas y derrota. La muerte en la cruz fue el momento de mayor despliegue de poder y de gloria de Dios en la historia de la humanidad.

Dejemos de ver a esa cruz como algo duro. Veamosla como la victoria que Jesús logró para nosotros. Si no fuera por esa obra de amor, hasta ahora no habría un solo hijo de Dios en toda la tierra, por mas bien y santos que nos portararmos. Fue su obra la que nos hizo hijos! y las bendiciones que hoy tenemos, no son promesas como lo fueron para quienes vivieron en el antiguo pacto. Son realidades cumplidas porque Jesús las pagó en la cruz!



Quiero decir con esto que Jesús ya lo hizo todo? Si y no. El murió para que fueras justificado, para que seas hijo de Dios. Si no vives como un hijo de Dios, si pecas constantemente, personalmente tendría algunas dudas sobre si has nacido de nuevo... "Ninguno que es nacido de Dios practica el pecado" 1 Juan 3:9. Mi intención es que reconozcas el tamaño de SU obra y JAMAS compares tu obra con la suya. Haz lo que El hizo, no peques, buscalo cada día con fervor, abunda en buenas obras, pero El siempre será El Señor. Todo lo bueno que hoy eres y haces es gracias a EL

La cruz marcó el comienzo de una nueva era. Donde el pecado y la muerte, fueron vencidos, y un hombre abrió una vez y para siempre la puerta de los cielos, razgó el velo del Lugar Santísimo para que tu y yo tengamos intimidad con nuestro Padre. Gloria a Dios por esa cruz.

"...puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el GOZO PUESTO DELANTE DE ÉL sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios" (Hebreos 12:2)

Tenemos victoria en Cristo Jesús!

lunes, 4 de abril de 2011

Ya perdonaste antes de ir a votar?

Hay cosas que paralizan la vida de las personas y nos las dejan avanzar. Cuando alguien quiere avanzar, quiere cambiar algo en su vida de todo corazón pero no puede, es porque esa persona está atada.

En qué momento se originan estas ataduras? Por qué es tan difícil deshacernos de ellas y pasamos años y hasta décadas sin poder cambiar aquello que sabemos que nos hace mal pero sigue allí?

Una de las causas principales de esto es cuando no hemos perdonado genuinamente a alguien. Creo que no existe la persona que pueda decir que jamás nadie le hizo daño. Desde que tenemos uso de razón han habido episodios suscitados por personas que inconsciente o deliberadamente nos hicieron daño. Si analizamos cada una de estas veces veremos claramente quién es el que más sufre ante esto? El agresor o el agredido? Definitivamente es el agredido. Porque cuando quien agredió lo hizo inconscientemente no tiene ningún remordimiento, en cambio el agredido empieza a incubar sentimientos de odio, resentimiento, sed de justicia o simplemente un dolor que puede disiparse en un tiempo pero sigue guardado allí hasta que llega el momento en que da a luz. Es por eso que muchas personas te sacan en cara cosas que les hicieron hace años y que ya ni recordábamos, pero ellos sí. Ese cáncer de la falta de perdón se siguió incubando en sus corazones por tiempo.

Cuando uno perdona-la mayoría de veces- el perdonado no merece ser perdonado, desde el punto de vista humano claro. El perdón en realidad a quien hace libre es al agredido. Tu no perdonas a alguien para hacerlo libre a él, aun cuando esto también puede suceder. Pero en realidad, tu perdonas para hacerte libre A TI MISMO.

Por qué perdonar es tan importante? Vayamos a la palabra de Dios:

" Ustedes han oído que se dijo a sus antepasados: 'No mates,* y todo el que mate quedará sujeto al juicio del tribunal. Pero yo les digo que todo el que se enoje con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte a su hermano quedará sujeto al juicio del Consejo. Pero cualquiera que lo maldiga quedará sujeto al juicio del infierno. Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar. Ve primero y reconcíliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda. Si tu adversario te va a denunciar, llega a un acuerdo con él lo más pronto posible. Hazlo mientras vayan de camino al juzgado, no sea que te entregue al juez, y el juez al guardia, y te echen en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que pagues el último centavo.” (Mat 5:21- 26) NVI

Jesús también dijo:

“Perdona nuestras deudas, como nosotros también perdonamos a nuestos deudores. Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del mal. [porque tuyo es el reino, el poder y la gloria, por todos los siglos. Amén.] Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, vuestro Padre celestial os perdonará también a vosotros. Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas” (Mat 6:12- 15) RV1990

Creo que lo que dijo Jesús no necesita mayor explicación.

En los momentos de mayor tensión en nuestras vidas es donde nuestra verdadera personalidad suele salir a flote. La contienda electoral que está viviendo nuestro país es, sin dudas, un tiempo en el que la población se divide y parcializa y sacan ( o sacamos) a relucir- lamentablemente- no lo mejor , sino lo peor de si mismos.

Se ha hecho ya una costumbre en nuestro país “el voto en contra”. Gran parte de la población no vota por su candidato favorito, sino que vota en contra del candidato que menos le gusta. Algo aparentemente tan sano como la libertad democrática de elegir un gobernante se ve enturbiado por miles de personas que no votarán positivamente, sino negativamente, abierta y explícitamente en contra de alguien.

Incluso creo que hay un mayor proselitismo político EN CONTRA DE que A FAVOR DE. Si estás en contra de alguien, es porque en alguna medida y en algún aspecto tienes algo contra esa persona o contra lo que esa persona representa.

Muchos de los mismos candidatos en esta y anteriores elecciones, basan su discurso mas en los errores de sus antecesores o contrincantes, que en lo que ellos harán. Si leemos cualquier periódico amarillista de cualquier tendencia política veremos que criticar en política es sumamente fácil y hasta un púber lo puede hacer. Pero se necesita sabiduría para plantear un camino, metas y soluciones. Ser necesita lucidez para dejar de mirar el pasado y enfocarse en el futuro. Pero mas que nada, se necesita perdón para tener la motivación correcta al hacer lo que te toque hacer. Sea postular o sea votar.




El concepto de país o estado, JAMAS será mayor a la nación. Lo que hace que un país exista es su gente: seres humanos. Y a veces votantes y candidatos olvidan eso.

Me pregunto…todos los candidatos a la presidencia tendrán un amor genuino por TODOS los diferentes tipos de ciudadanos que viven en este país? Los aman? Quieren lo mejor para CADA uno de ellos? Realmente no toman en cuenta nuestras razas, niveles socioeconómicos, culturas, religiones, pensamientos y simplemente desean lo mejor para cada uno de nosotros?


Es muy fácil encontrar ejemplos de gobiernos basados mas en el odio que en el amor. No los mencionaré, pero los hay de todo tipo, color, raza e ideología. Los hay en Sudamérica, los hay en Norteamérica, los hay en Europa, en Asia y en todas partes.

Creen que estos gobernantes con esa sed de hacer justicia con sus manos le agradan a Dios? Y ojalá fuera sed de justicia. Muchas veces es algo peor: Venganza.

Hace unos años estaba en el centro de Lima, y pude presenciar cómo quitaban la estatua de Francisco Pizarro de la plaza de armas y ponían una bandera que se ha asumido como la del imperio del Tawantinsuyo.

En esa gente lamentablemente no ví amor. Ví sed de venganza y lo que es peor, vi desgracia. Desgracia por tratar de borrar parte de NUESTRO pasado. Es realmente muy, muy tonto pensar que los españoles fueron LOS malos y los indígenas americanos fueron LOS buenos. El ser humano es bueno y malo en la misma medida en cualquier cultura y época SIEMPRE.

Si vamos a renegar de nuestro pasado colonial, entonces reneguemos también de nuestro pasado precolonial. En ambos se cometieron crímenes e injusticias en mayor y menor medida, así como hoy también se cometen.
...

Pero no. Hay un camino más excelente que renegar del pasado, que no perdonar los errores de nuestros antiguos gobernantes, que no perdonar el daño que nos causaron a nosotros y a nuestras familias los gobiernos corruptos o simplemente negligentes.

Ese camino es el AMOR. Ese amor lleva al perdón. Ese perdón te lleva a no tomar en cuenta si te cholearon 20 veces en la vida, a si te envidiaron por haber estudiado en un colegio caro, a si te pegaron en el colegio por ser el que tenía la mejor mochila o quizás, la peor. Ese amor te lleva a perdonar a aquellos que le robaron a tu familia y la hicieron más pobre, o a los que le quitaron las haciendas a tu abuelo cuando el se sacó el ancho trabajando por sus hijos.

Ese es el amor que llevó a Cristo a PERDONAR TODO lo malo que le hiciste a el y a otros durante toda tu vida y aun a pesar de eso, poder AMARTE.



Quiero pedirte que en estas elecciones pienses en CADA persona de este país. En las personas de toda condición, en los "buenos", y también en los "malos". También en los que roban y odian, también en los que nunca aprendieron a perdonar. Recuerda que así como son, Dios los ama y quiere lo mejor para ellos. Por qué nosotros no podemos hacer lo mismo?


Que esta nación avance. Que la falta de perdón no siga siendo la motivación por la cual un presidente salga elegido. Siembra el amor que Dios te ha dado en cada persona que conozcas. Así no compartas su visión política, y así tengas que debatir un poco un día, hazlo por que lo/la amas. Que Dios te bendiga.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Dime a quién miras y te diré quién eres

Por mucho tiempo fui una persona realmente muy introspectiva. Analizaba cada una de mis acciones y buscaba deducir o descubrir las motivaciones de toda decisión que tomara. Gracias a eso, creo que logré ser alguien bastante objetivo conmigo mismo y con mi mundo exterior, pero eso no ayudó mucho.

Consideraba que el autoconocimiento era una parte vital para vivir con honestidad, con verdad. Reconocer mis defectos y mis virtudes. Saber en qué era bueno y en qué no. Saber si era mejor que alguien en algo, o si no. Era alguien muy cuestionador, excepto en las cosas de Dios. Había entendido que todo lo concerniente a Dios tenía que ver con la fe y no con la comprensión lógico-deductiva ni con el conocimiento intelectual. Si bien, no cuestionaba a Dios, y sólo trataba de conocerlo mas, sí me cuestionaba mucho a mi mismo.

En momentos difíciles de mi vida llegué a cuestionar si yo le agradaba a Dios, me cuestioné si realmente amaba a Dios y hasta si era hijo de Dios. Dios es bueno y se encargó de resolver cada una de estas dudas, pero mi actitud auto cuestionadora seguía siendo la misma.
A esto le sumo el que muchas personas cuestionaban mis actitudes, palabras y acciones. Algunas de esas personas no me importaban, pero si alguien que sí me importaba cuestionaba la honestidad de algo que yo había dicho o hecho, me solía (o me suele aun) doler bastante.

No sé cuando, pero algún día me enseñaron que debía "examinar mi corazón"; versículos como "engañoso es el corazón del hombre" rondaban mi cabeza, y llegaba al punto de no saber si lo que hacía, lo hacía por amor a Dios o si había algún posible sentimiento o deseo subconsciente oculto por ahí. Hacía ayunos para recordar mis errores y pecados del pasado, buscando el origen de los pecados con los que luchaba...en fin...sólo me faltaba tomar ayahuasca o que Sigmund Freud me hiciera un psicoanálisis para "descubrir esas cosas ocultas"

Se que varios de los que leen esto, se sentirán identificados conmigo. A mas de uno nos han juzgado y nos han hecho dudar de nuestra fe. Incluso cuando algunas personas usando versículos como "todo me es lícito pero no todo me conviene" te juzgan. Sinceramente preferiría que me digan de frente que piensan que lo que hago está mal, antes de usar un versículo con una indirecta tan obvia. Pero bueno, es cosa de ellos. El problema es cuando nosotros mismos dudamos de quienes somos.

Un día, gracias a Dios, aprendí que no tenía por qué mirarme ni auto examinarme en base a términos humanos, por que no iba a encontrar muchas cosas buenas que poder ver en mi. Creo que Dios no nos ha llamado a fijar la vista en nosotros sino en Cristo.

Hebreos 12:2 en la versión NVI dice " Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe" y la versión RV60 dice "puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe".
Dios nos está diciendo que nuestra mirada no debe estar puesta en nuestra condición, nuestras circunstancias, en lo malo o bueno que nosotros podamos ser o tener, sino en su Hijo. Dice que su Hijo es el autor y además el consumador de nuestra fe. Es El quien comenzó a escribir el libro de nuestra vida y es El quien termina nuestra historia. Nuestra parte es fijar los ojos en El. Esto significa conocerlo. Ser más conscientes de El que de nosotros mismos. Ser más conscientes de su obra que de la nuestra, por que estamos EN EL. El hizo la obra que nosotros nunca pudimos, y por creer en El se nos contó nuestra fe como justicia.

Jesucristo rompió el velo que nos separaba de Dios. 2 de Corintios 3:17 dice "Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad"
De qué libertad habla la Biblia aquí? Si seguimos el contexto del libro veremos que no está hablando de libertad para cantar, danzar o bailar como algunos dicen, ya que esa libertad la tiene también el mundo y personalmente creo que los mundanos suelen bailar bastante mejor.
Jesucristo logró nuestra libertad para estar constantemente en la presencia del Padre (Heb 4:16) . Por qué es tan importante tener este "acceso"?: Porque la comunión libre con Dios, nos convierte en personas más parecidas a El.

La Biblia dice que su Espíritu vive en nosotros para siempre, pero entonces por qué se habla de "entrar en su presencia"? Por qué a veces sentimos que Dios "no está"? La biblia dice que SI está, así lo "sintamos" o no. Es muchas veces nuestra autoconciencia la que nos dice que Dios no está, que no somos dignos por que ayer pecamos, o por que aun no hemos logrado la santidad que Dios desea. Puede que eso último sea cierto...pero lo repito, Dios no nos mandó a autoexaminarnos en base a nuestros criterios. Deja de mirar a tu problema y mira a Dios.

Jesús fue traspasado para que el velo de separación sea roto. Para que adores a Dios, espíritu con espíritu, unidos. Tu te conviertes en aquello a lo que adoras. Sé consciente de El. Sé consciente de su obra que logró el perdón de TODOS los pecados de la humanidad. Eres imperfecto sí, procura no seguir siéndolo, sí! Pero deja de mirarte un poco, y mira a ese Cristo que murió por tí para vivir hoy en ti. Que tu mente sea más consciente del tamaño de la gracia y el don de Dios para con nosotros, que es mucho mayor que todos los pecados de la humanidad juntos. Es la voluntad de Dios que creas en su Hijo y en su obra.
Pablo oraba: "Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos" (Efe 1: 15-18 RV60)

No habla aquí de un conocimiento mental, sino de la revelación que es posible por ese velo roto. Tu puedes "mirar" a Dios, puedes oírlo, puedes hablar con El con la certeza de que El te escucha. Sabes cuánto anhelaron eso los antiguos? Sabes cuánto habría dado el rey David por llamar a Dios, "Padre"?

La única forma de conocer quién realmente eres es conociendo a Dios, porque tu estás en El. Mientras más lo conozcas a El, mejor te conocerás tu mismo. Su palabra nos lava, su Espíritu nos santifica y su amor nos transforma. Si tienes un problema, sólo en El podrás encontrar la solución a ese problema. Deja de buscar en ti, allí no está la solución. No malgastes tu tiempo en autoanalizarte, usa ese tiempo en conocerlo mas. La vida es corta, usémosla bien. Cuando tengas un problema, a quién mirarás ahora?

"Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu" (2 Cor 3:18- NVI)

jueves, 25 de noviembre de 2010

La parabola del padre que jamás cambió

Cuando recibí a Jesucristo como mi señor me contaron la historia del hijo pródigo, y me decían que había "fiesta en los cielos" por que yo me había arrepentido.
A pesar de las buenas intenciones de quienes me dijeron esto, hoy comprendo que esta parábola no habla de los nuevos creyentes, sino de los que ya son hijos. Y siempre el centro de la atención ha estado sobre el desagradecido hijo pródigo. Bueno...veamos cuál de los 2 hijos es realmente el más desagradecido.

Algunas personas sienten muchas veces (algunos, casi todo el tiempo) que le están fallando a Dios. Que no son "dignos de llamarse sus hijos". Y claro. Claro que le fallan, le "fallamos"a Dios.
Después de un tiempo de "trato"con el Señor, deciden rendirse a El. La vida sin El, es ciertamente dura pues. Entonces - como diría el chavo- vuelven como el perro arrepentido. Y ojo, no hablo necesariamente de personas que hayan dejado de congregarse, sino de hijos de Dios que lo siguen haciendo, siguen cumpliendo con sus deberes o servicios en su iglesia local, pero sólo hacen eso: cumplir; mientras que en su corazón se sienten indignos y esperan el fin de semana para arrepentirse por enésima vez, llorar y prometer que nunca mas volverán a pecar, o que al menos lo intentarán con más fuerzas que antes.
Al igual que el hijo pródigo, se rebajan de su condición y piden ser "tratado como un jornalero" o como un siervo, que es lo mismo. Se sienten mejor denominándose siervos que hijos. Esto apacigua su conciencia de culpa, sienten que este "sacrificio" Dios lo honrará y al cabo de un tiempo tratan de reparar el daño (daño que se hicieron a ellos mismos en realidad) y se comprometen más con su ministerio, oran mas, ayunan, y hacen todo lo que les venga en mente y que les haga sentir que pueden volver a ser "dignos".

Vayamos a la Biblia un momento:

Luc 15:20 Así que emprendió el viaje y se fue a su padre. "Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo besó. Luc 15:21 El joven le dijo: 'Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo. Luc 15:22 Pero el padre ordenó a sus siervos: ¡Pronto! Traigan la mejor ropa para vestirlo. Pónganle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Luc 15:23 Traigan el ternero más gordo y mátenlo para celebrar un banquete. Luc 15:24 Porque este hijo mío estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado.' Así que empezaron a hacer fiesta.

Si nos fijamos en la actitud del padre, vemos que él jamás le tomó la palabra al hijo sobre convertirlo en un jornalero. Salió a su encuentro corriendo (cosa que podría ser una humillación según la cultura judía) y lo trató como siempre. Como a su hijo. Le puso un anillo y mató a un ternero en señal de pertenencia y mostrándole que sus bienes siempre estarán a disposición de su hijo.

Al enterarse de lo sucedido el hijo mayor reacciona con celos y le reclama a su padre:

Luc 15:28 Indignado, el hermano mayor se negó a entrar. Así que su padre salió a suplicarle que lo hiciera. Luc 15:29 Pero él le contestó: '¡Fíjate cuántos años te he servido sin desobedecer jamás tus órdenes, y ni un cabrito me has dado para celebrar una fiesta con mis amigos! Luc 15:30 ¡Pero ahora llega ese hijo tuyo, que ha despilfarrado tu fortuna con prostitutas, y tú mandas matar en su honor el ternero más gordo!'




Aquí podemos ver a 2 tipos de creyente:

- El creyente tipo hijo pródigo: es inmaduro e impaciente. No le interesan los negocios de su padre y sólo busca su propia bendición. Es egoísta y torpe para administrar sus bienes. Es emocional, dependiente de las circunstancias y regresa humillado donde su padre cuando le va mal.
- El creyente tipo hijo mayor: es aparentemente fiel a los negocios de su padre pero no conoce el corazón de su padre. Siente que merece lo que tiene por sus obras, por todo lo que le ha "servido". Es egoísta también y no tiene el amor que su padre sí. No sabe disfrutar las bendiciones de su padre. Está tan involucrado en la "obra", que ha perdido el propósito de su vida.


Si podemos encontrar una similitud en ambos hijos es que ninguno conocía realmente a su padre. No se dieron cuenta que todo lo que su padre tiene les pertenece gratuitamente. Que está bien que lo trabajen y lo prosperen, sí, pero es una herencia que les fue dada gratis, por ser hijos. Creen que por sus errores o por sus aciertos serán mas o menos acreedores a la herencia. No tienen la mente de su padre que los ve a ambos como parte de sí mismo, que les da literalmente TODO, pero ellos o no lo administran bien o no lo disfrutan. Son como bebés.

Esta parabola que un día contó Jesús, honra al Padre que tu y yo tenemos. Nosotros podremos cambiar, podremos fallarle o podremos ser mejores un día, pero no es nuestra vida la garantía de nuestra herencia. La garantía de nuestra herencia es el que somos hijos para siempre por haber creído en Jesús. Es por la obra de él.
Vive como un hijo maduro, no vivas como un jornalero ni como un criador de cerdos, por que muchos viven así siendo hijos. Conoce a tu padre para que disfrutes la vida que el te da y para que seas la imágen y semejanza perfecta de el en Cristo Jesús.


Y recuerda: tu Padre nunca cambia.


Esa es tu garantía.





Gál 4:1 Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo;
Gál 4:2 sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.
Gál 4:3 Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo.
Gál 4:4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,
Gál 4:5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
Gál 4:6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !!Abba, Padre!
Gál 4:7 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.


*Quiero agradecer al pastor y maestro Ricardo Riquelme por ser el canal de bendición que Dios usó para motivarme mediante sus enseñanzas a escribir esta, mi primera entrada del blog.