Consideraba que el autoconocimiento era una parte vital para vivir con honestidad, con verdad. Reconocer mis defectos y mis virtudes. Saber en qué era bueno y en qué no. Saber si era mejor que alguien en algo, o si no. Era alguien muy cuestionador, excepto en las cosas de Dios. Había entendido que todo lo concerniente a Dios tenía que ver con la fe y no con la comprensión lógico-deductiva ni con el conocimiento intelectual. Si bien, no cuestionaba a Dios, y sólo trataba de conocerlo mas, sí me cuestionaba mucho a mi mismo.
En momentos difíciles de mi vida llegué a cuestionar si yo le agradaba a Dios, me cuestioné si realmente amaba a Dios y hasta si era hijo de Dios. Dios es bueno y se encargó de resolver cada una de estas dudas, pero mi actitud auto cuestionadora seguía siendo la misma.
A esto le sumo el que muchas personas cuestionaban mis actitudes, palabras y acciones. Algunas de esas personas no me importaban, pero si alguien que sí me importaba cuestionaba la honestidad de algo que yo había dicho o hecho, me solía (o me suele aun) doler bastante.
No sé cuando, pero algún día me enseñaron que debía "examinar mi corazón"; versículos como "engañoso es el corazón del hombre" rondaban mi cabeza, y llegaba al punto de no saber si lo que hacía, lo hacía por amor a Dios o si había algún posible sentimiento o deseo subconsciente oculto por ahí. Hacía ayunos para recordar mis errores y pecados del pasado, buscando el origen de los pecados con los que luchaba...en fin...sólo me faltaba tomar ayahuasca o que Sigmund Freud me hiciera un psicoanálisis para "descubrir esas cosas ocultas"
Se que varios de los que leen esto, se sentirán identificados conmigo. A mas de uno nos han juzgado y nos han hecho dudar de nuestra fe. Incluso cuando algunas personas usando versículos como "todo me es lícito pero no todo me conviene" te juzgan. Sinceramente preferiría que me digan de frente que piensan que lo que hago está mal, antes de usar un versículo con una indirecta tan obvia. Pero bueno, es cosa de ellos. El problema es cuando nosotros mismos dudamos de quienes somos.
Un día, gracias a Dios, aprendí que no tenía por qué mirarme ni auto examinarme en base a términos humanos, por que no iba a encontrar muchas cosas buenas que poder ver en mi. Creo que Dios no nos ha llamado a fijar la vista en nosotros sino en Cristo.
Hebreos 12:2 en la versión NVI dice " Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe" y la versión RV60 dice "puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe".
Dios nos está diciendo que nuestra mirada no debe estar puesta en nuestra condición, nuestras circunstancias, en lo malo o bueno que nosotros podamos ser o tener, sino en su Hijo. Dice que su Hijo es el autor y además el consumador de nuestra fe. Es El quien comenzó a escribir el libro de nuestra vida y es El quien termina nuestra historia. Nuestra parte es fijar los ojos en El. Esto significa conocerlo. Ser más conscientes de El que de nosotros mismos. Ser más conscientes de su obra que de la nuestra, por que estamos EN EL. El hizo la obra que nosotros nunca pudimos, y por creer en El se nos contó nuestra fe como justicia.
Jesucristo rompió el velo que nos separaba de Dios. 2 de Corintios 3:17 dice "Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad"
De qué libertad habla la Biblia aquí? Si seguimos el contexto del libro veremos que no está hablando de libertad para cantar, danzar o bailar como algunos dicen, ya que esa libertad la tiene también el mundo y personalmente creo que los mundanos suelen bailar bastante mejor.
Jesucristo logró nuestra libertad para estar constantemente en la presencia del Padre (Heb 4:16) . Por qué es tan importante tener este "acceso"?: Porque la comunión libre con Dios, nos convierte en personas más parecidas a El.
La Biblia dice que su Espíritu vive en nosotros para siempre, pero entonces por qué se habla de "entrar en su presencia"? Por qué a veces sentimos que Dios "no está"? La biblia dice que SI está, así lo "sintamos" o no. Es muchas veces nuestra autoconciencia la que nos dice que Dios no está, que no somos dignos por que ayer pecamos, o por que aun no hemos logrado la santidad que Dios desea. Puede que eso último sea cierto...pero lo repito, Dios no nos mandó a autoexaminarnos en base a nuestros criterios. Deja de mirar a tu problema y mira a Dios.
Jesús fue traspasado para que el velo de separación sea roto. Para que adores a Dios, espíritu con espíritu, unidos. Tu te conviertes en aquello a lo que adoras. Sé consciente de El. Sé consciente de su obra que logró el perdón de TODOS los pecados de la humanidad. Eres imperfecto sí, procura no seguir siéndolo, sí! Pero deja de mirarte un poco, y mira a ese Cristo que murió por tí para vivir hoy en ti. Que tu mente sea más consciente del tamaño de la gracia y el don de Dios para con nosotros, que es mucho mayor que todos los pecados de la humanidad juntos. Es la voluntad de Dios que creas en su Hijo y en su obra.
Pablo oraba: "Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos" (Efe 1: 15-18 RV60)
No habla aquí de un conocimiento mental, sino de la revelación que es posible por ese velo roto. Tu puedes "mirar" a Dios, puedes oírlo, puedes hablar con El con la certeza de que El te escucha. Sabes cuánto anhelaron eso los antiguos? Sabes cuánto habría dado el rey David por llamar a Dios, "Padre"?
La única forma de conocer quién realmente eres es conociendo a Dios, porque tu estás en El. Mientras más lo conozcas a El, mejor te conocerás tu mismo. Su palabra nos lava, su Espíritu nos santifica y su amor nos transforma. Si tienes un problema, sólo en El podrás encontrar la solución a ese problema. Deja de buscar en ti, allí no está la solución. No malgastes tu tiempo en autoanalizarte, usa ese tiempo en conocerlo mas. La vida es corta, usémosla bien. Cuando tengas un problema, a quién mirarás ahora?
"Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu" (2 Cor 3:18- NVI)
